Lamentablemente
Lamentablemente, mi experiencia con el servicio posventa de Lola Cruz ha sido pésima. Y lo peor es que no era mi primer par de zapatos de la marca. Precisamente por la buena experiencia que había tenido anteriormente decidí volver a comprar.
Compré unos zapatos por 229 € y, tras aproximadamente un mes de uso normal, se rompieron. Acudí a la tienda de Lola Cruz en Valencia para intentar solucionar el problema. En un primer momento me dijeron que enviarían mi caso a la central.
La respuesta que recibí fue la siguiente:
“Hola Sofía, buenas tardes. Te escribo de LolaCruz Valencia. Me comunican desde central que lo sucedido en el zapato no es tara, que se han vendido muchos pares y no han tenido problemas. Al ser un zapato delicado puede ser del uso. Un saludo.”
Posteriormente me ofrecieron llevar los zapatos a la tienda para intentar repararlos. Los entregué en la tienda de Valencia y pasaron dos semanas sin que recibiera ninguna noticia.
Después de esas dos semanas tuve que ponerme nuevamente en contacto con ellos. Finalmente me comunicaron que los zapatos no habían sido reparados y que no podían hacer nada por mí porque, según ellos, el problema “no es un defecto”.
Me parece un servicio posventa absolutamente decepcionante y una falta de responsabilidad hacia el cliente. Estamos hablando de unos zapatos de 229 € que se rompieron después de aproximadamente un mes de uso normal. No se me ha ofrecido ni una reparación efectiva, ni una sustitución, ni ninguna otra solución.
Además, siguen justificando su decisión diciendo que han vendido más de 400 pares y que supuestamente ningún otro cliente ha tenido este problema. Ese argumento no demuestra absolutamente nada sobre el estado de mi par concreto. Que otros pares no hayan presentado problemas no significa que el mío no pueda tener un defecto.
También resulta especialmente preocupante la manera en la que están gestionando la garantía. La legislación española establece actualmente un plazo de responsabilidad de tres años para los bienes nuevos y, con carácter general, presume que las faltas de conformidad que aparecen durante los dos primeros años ya existían en el momento de la entrega, salvo prueba en contrario. En mi caso, el problema apareció aproximadamente un mes después de la compra.
Después de entregar los zapatos, esperar dos semanas y volver a reclamar, la única respuesta que recibo es que no pueden ayudarme porque ellos han decidido que “no es un defecto”.
Un servicio posventa pésimo para una marca y unos zapatos de este precio.
Esperaba muchísimo más de Lola Cruz. Después de esta experiencia y de la forma en que han gestionado mi reclamación, no volveré a comprar sus productos y no puedo recomendar la marca.







