Mi pánico eterno al dentista
Mi pánico eterno al dentista, desapareció al instante cuando empezó mi largo y difícil tratamiento de injerto de encía en todo el maxilar inferior. La amabilidad extrema de todo el equipo, su paciencia ante mi terror irremidiable, y sobre todo, la profesionalidad indiscutible de los Drs. Ruiz de Gopegui, me han hecho acudir a su clínica, no sólo con absoluta tranquilidad, sino con la absoluta confianza en sus indicaciones. Y mi caso no es fácil ni cómodo, por haber retrasado tantos años el ttº.
Mi agradecimiento a todo el personal de la clínica. Y mi recomendación absoluta de esta clínica, que me ha devuelto salud y autoestima. Aún me quedan más fases del ttº y seguiré hasta el final sin ninguna duda.








